¿Cómo ha de ser la Palabra de Dios una autoridad en nuestra vida?
Los cristianos liberales, los católicos romanos y los cristianos conservadores tienen diversas opiniones sobre cómo la Palabra de Dios ha de ser una autoridad en nuestra vida. Si verdaderamente creemos que Dios nos habló en la Biblia, y que no nos indujo a error, y si queremos tomar la Biblia con seriedad, debemos coincidir en que la respuesta correcta es recibir la Biblia tal como ella misma nos enseña que debemos recibirla. Este documento simplemente enumera lo que Dios nos dice en la Biblia acerca de cómo, exactamente, debemos tomar su palabra como autoridad en nuestra vida. En general, los cristianos conservadores creen que Dios dio su palabra de manera inerrante (sin error alguno), y que esta se ha conservado a lo largo de los siglos de manera infalible (sin errores en materia de fe o doctrina).
¿Es la Escritura una autoridad en nuestra vida? En los tiempos del Antiguo Testamento, las personas eran castigadas e incluso ejecutadas con base en las leyes y los castigos del Antiguo Testamento. Supongo que podríamos preguntarles a ellas si aquello constituía o no alguna clase de autoridad…
Nuestro hermano mayor podría ser una autoridad en nuestra vida, y el general que ordena a un soldado entrar en batalla es una autoridad en nuestra vida. Parece innecesario afirmar lo obvio: que la palabra de Dios es una autoridad en nuestra vida. Una pregunta más provechosa es la siguiente: ¿de qué manera, exactamente, ha de ser la palabra de Dios una autoridad en nuestra vida? Primero veremos lo que dice la Biblia en general, y después nos concentraremos en un salmo en particular, que responde de manera minuciosa esta pregunta.
Versículos generales que ilustran cómo la Escritura es nuestra autoridad
La palabra de Dios es verdad. Juan 17:17.
No lo sabemos todo acerca del Dios infinito, pero proclamamos lo que Él ha revelado. Eclesiastés 3:11; 11:5; Dt 29:29; Romanos 10:14-5; 11:33-4; 15:14; 1 Corintios 2:9-16; Job 38-42:6; Efesios 1:9; 1 Juan 5:20
Decir que Dios miente es un pecado grave. Hebreos 6:18, 1 Juan 1:4; 5:10; Números 23:19; Tito 1:2
No añadamos a la Palabra de Dios ni vayamos más allá de ella. Proverbios 30:5-6; 1 Corintios 4:6-7; Deuteronomio 4:2; Apocalipsis 22:18; Eclesiastés 12:12
“Ante todo, deben entender que ninguna profecía de la Escritura surgió de la interpretación propia del profeta. Porque la profecía nunca tuvo su origen en la voluntad del hombre, sino que los hombres hablaron de parte de Dios, siendo impulsados por el Espíritu Santo.” 2 Pedro 1:20-21
“Porque todo lo que fue escrito en el pasado, para nuestra enseñanza fue escrito, a fin de que, mediante la perseverancia y el consuelo de las Escrituras, tengamos esperanza.” Romanos 15:4
Juan 5:39 dice que las Escrituras (del Antiguo Testamento) daban testimonio de Jesús
Las Escrituras habrían de cumplirse. Mateo 26:54,56; Juan 2:22
Lucas 24:25-27: Jesús reprendió a los discípulos por ser tardos de corazón para creer todo lo que los profetas habían dicho.
La Palabra de Dios es viva y eficaz, más cortante que toda espada de dos filos. Hebreos 4:12
Josué 1:8 muestra que era sumamente importante no permitir que las palabras de la ley se apartaran de su boca.
Las palabras de Jesús son espíritu y son vida. Juan 6:63
La Palabra de Dios puede compararse con una espada en la guerra espiritual. Efesios 6:17
“Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios esté enteramente capacitado para toda buena obra.” 2 Timoteo 3:16-17 (NVI)
De qué manera la Escritura tiene autoridad, según el Salmo 119
El poder y la autoridad de la Palabra de Dios según el Salmo 119
La palabra de Dios es eterna; permanece firme en los cielos. Salmo 119:89
La ley/palabra de Dios es verdad. Salmo 119:142b,151,160
Todos los mandamientos de Dios son dignos de confianza. Salmo 119:86, y enteramente dignos de confianza. Salmo 119:138b
Las leyes de Dios son justas. Salmo 119:137b,138, y justas para siempre. Salmo 119:144a
Todos los preceptos de Dios son rectos. Salmo 119:128; todos sus mandamientos son justos. Salmo 119:172
Estas palabras no eran palabras vanas; son la vida de ustedes. Deuteronomio 32:47.
La palabra de Dios da luz y entendimiento. Salmo 119:105,130
La palabra de Dios dirige nuestros pasos. Salmo 119:133
Los mandamientos de Dios nos hacen más sabios que nuestros enemigos. Salmo 119:98
Guardar los estatutos de Dios nos hace bienaventurados. Salmo 119:2
La palabra de Dios nos fortalece cuando estamos abatidos por la tristeza. Salmo 119:28
La ley de Dios nos sostiene. Salmo 119:175
Hallamos consuelo en las leyes de Dios. Salmo 119:50,52
Dios nos hace bien y preserva nuestra vida conforme a la promesa de su palabra. Salmo 119:25,37,38,65,107,116,149,154,156,170
La palabra de Dios ayuda al joven a mantener puro su camino. Salmo 119:9
Nuestra actitud según el Salmo 119
“La ley que sale de tu boca me es más preciosa que millares de piezas de plata y oro.” Sal 119:72,127
“¡Cuán dulces son tus palabras a mi paladar, más que la miel a mi boca!” Salmo 119:103
La palabra de Dios es lámpara a nuestros pies. Salmo 119:105
Debemos reverenciar con temor las leyes de Dios. Salmo 119:120, y estremecernos ante su palabra. Salmo 119:161b
Debemos regocijarnos y deleitarnos en seguir la ley, los estatutos y los mandamientos de Dios. Salmo 119:14,24,35,47,70,77,92,111,143b,162a,174b
Debemos inclinar nuestro corazón a guardar los decretos de Dios. Salmo 119:112
Debemos amar los mandamientos, los preceptos y la ley de Dios. Salmo 119:47,48,97,113,127,159,163,165; y anhelar las leyes de Dios. Salmo 119:20,40,131
Debemos amar las promesas de Dios. Salmo 119:140b
Hemos de confiar y esperar en la palabra de Dios. Salmo 119:42,43,74,81,114,147.
La ley de Dios contiene cosas maravillosas. Salmo 119:18,27,129
Hemos de creer en los mandamientos de Dios. Salmo 119:66
Los decretos de Dios son el tema de nuestro cántico. Salmo 119:54a
Debemos buscar los preceptos de Dios. Salmo 119:45,94, a diferencia de los impíos, que no lo hacen. Salmo 119:155
Debemos desear ser enseñados y comprender las leyes de Dios, y pedirle a Dios entendimiento. Sal 119:27,125,135b
Debemos guardar la palabra de Dios en nuestro corazón para no pecar contra Él. Salmo 119:11.
Nuestra práctica según el Salmo 119
Debemos obedecer los decretos de Dios. Salmo 119:8,17,67,88,100,101b,115b,134,145b,146b,167,168, sin olvidar sus mandamientos, ni apartarnos, ni extraviarnos, ni desviarnos de ellos. Salmo 119:10,51b,61b,93,102,109,110,141b,153,176b
Debemos desear obedecer los decretos de Dios con todo nuestro corazón. Salmo 119:5,33,34,56,69
Las leyes de Dios, sus preceptos, han de obedecerse cabalmente. Salmo 119:4, y con prontitud. Salmo 119:60
Nuestros labios deben referir todas las leyes de Dios. Las leyes de Dios proceden de su boca. Salmo 119:13
Debemos hablar de los estatutos de Dios delante de los reyes. Sal 119:46
Debemos meditar en los decretos de Dios. Salmo 119:23,27,48b,78b,97,99, incluso de noche. Sal 119:62,146
Reflexionamos en los estatutos de Dios. Salmo 119:95b
El testimonio del Nuevo Testamento sobre la autoridad del Antiguo Testamento
Jesús dijo: “la Escritura no puede ser quebrantada”, en Juan 10:35.
Jesús respondió a los ataques de Satanás citando la Escritura y diciendo “escrito está” o “consta por escrito”. Mateo 4:4,7,10
Jesús y el Nuevo Testamento llaman Escritura al Antiguo Testamento. Mateo 21:42; Romanos 15:4; 2 Pedro 3:16
Jesús dijo que ni la más pequeña parte podía ser quebrantada. Mateo 5:18
Hebreos 5:12 llama al registro escrito los oráculos de Dios
Las Escrituras del Antiguo Testamento son: sagradas (2 Timoteo 3:15), santas (Romanos 1:2), inspiradas por Dios (2 Timoteo 3:16); deben leerse (Mateo 21:42); y los saduceos no debían ignorarlas (Mateo 22:29).
El testimonio del Nuevo Testamento sobre la autoridad del Nuevo Testamento
2 Timoteo 3:16 “Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para corregir, para reprender y para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios esté capacitado para toda buena obra.”
Pablo afirmó que las palabras que les dirigía eran la Palabra de Dios. 1 Tes 2:13; 1 Corintios 4:1; ~2 Corintios 5:20
Pablo no habló con palabras enseñadas por la sabiduría humana, sino con palabras enseñadas por el Espíritu. 1 Corintios 2:13
Es importante no añadir ni quitar nada de las palabras de esta profecía. Apocalipsis 22:18-19
Precisiones sobre el hecho de que la Palabra de Dios sea una autoridad
En última instancia, es Dios quien nos salva, y no su Palabra, la Biblia. Juan 5:39
Las personas pueden conocer las palabras del Antiguo Testamento y, aun así, la Palabra de Dios no morar en ellas, si se niegan a creer. Juan 5:38
Para los creyentes del Antiguo Testamento, habría algo más. Jeremías 31:31 profetiza que llegará un tiempo en que Dios establecerá un nuevo pacto. Daniel 12:4,9 dice que algunas palabras están selladas hasta el tiempo del fin y que el conocimiento se aumentará.
El Nuevo Testamento dice que algunos mandamientos del Antiguo Testamento se han cumplido y ya no han de practicarse (comer cerdo, los sacrificios, etcétera). Hechos 10:9-16; 15:1,5-29; Marcos 7:19; Gálatas 5:2-4; Hebreos 8:13; 9:9-10;10:18; Jer 31:31
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